martes, 13 de diciembre de 2011

Júlia cumple 3 añitos

Conocí a Mercè hace 3 años en el colegio de mis hijas. Ninguno de sus hijos comparte clase con las mías, pero coincidimos en ese grupo de padres que trabajan desinteresadamente para que el paso de nuestros hijos por el colegio sea lo mejor posible, nuestra AMPA.

Durante estos años en que hemos coincidido en el AMPA hemos pasado de todo, mucho trabajo, risas, reuniones, más trabajo, fiestas, más trabajo,... Es una persona implicada y que se preocupa por los demás, y no veas como implica a los padres.

Bueno, después de exlicar lo buena persona que es Mercè y hacer un llamamiento a los padres para que se impliquen en los colegios de sus hijos (que sí, que todos tenemos poco tiempo, lo sé),
os presento las galletas que hice para Júlia.

Júlia cumple hoy 3 añitos, y el día que le enseñé una de mis primeras galletas decoradas a su madre, una mariposa que le regalé, decidió que quería unas galletas para celebrar el cumpleaños de su peque con la familia.


Como Júlia ya está en EI3 (¡qué mayor!), ya reconoce su inicial, y los añitos que cumple. Otra de las cosas que le gustan es Hello Kitty, ¿a qué niña no?, y aunque su madre y yo no somos "fanáticas" de la muñequita, me hice con los cortadores y quedamos en hacer su inicial y a Kitty.


















Kitty puede parecer fácil en un principio, porque es casi toda blanca, pero tiene su qué: los ojitos, la naricilla, y el lazo, que no me atreví a hacerlo en la misma capa y los hice aparte para luego pegarlos con glasa.

Al final también decidí incluir algún 3, porque me pareció muy mono, y como le gustan los colores rosa y lila (¿a qué niña no?), y Kitty es casi toda blanca, decidí combinar estos 3 colores en las galletas. Cada galleta es la combinación de 2 de los 3 colores, y cada color se combina con cada uno de los otros colores en una galleta. Uf, qué lio me he hecho con la explicación, vamos, para quien recuerden las mates, combinaciones sin repetición de 3 colores tomados de 2 en dos. Aquí podéis ver todas las galletas juntas en su caja de presentación:


Como la idea no era regalar estas galletas sino que formaran parte de la mesa de cumpleaños junto con el resto de cosas, no las embolsé individualmente, sino que las dispuse en una caja y las envolví todas juntas con una hoja de celofán.


La caja de presentación cerrada quedó así. La ventana no es transparente, pero se aprecian bastante las galletas, así la sorpresa se mantenía hasta el final.

Todas excepto 3 galletas, por si las quería conservar de recuerdo, que sí embolsé una a una con su lacito lila a juego, y con la intención de que se vieran por la ventanita de la caja.



¿Os suena la caja? Podéis ver el paso a paso de la construcción aquí.

Como no quería tapar la ventana, puse el lazo más abajo para que la caja quedara bien cerrada.


Sufrí un poco de camino al colegio, iba en el coche en plan dominguero, jaja, alguno se debió acordar de mi familia, pero el transporte de las galletas así todas juntas me daba un poco de cosa.

Espero que os hayan gustado y que Júlia haya disfrutado mucho de su cumple y sus regalitos. Y su hermano también, también tuvo su inicial en galleta.

¡¡¡Gracias Mercè!!! Ya tienes la esperada entrada en el blog, pero no iba a publicar nada antes del cumpleaños.


viernes, 9 de diciembre de 2011

Galletas para una dulce estancia en Casa Miret

Raquel es hermana de una antigua compañera de colegio. Aparte de su profesión, tiene una casa rural en un pueblecito de pocos habitantes en Tarragona llamado Vallverd. La casa es una antigua casa señorial de piedra restaurada, y de nombre Fonda Casa Miret. Si miráis las fotos os enamoraréis de la casa, además de la comida casera, mermeladas, y además ahora empieza la temporada de calçots, qué ricos. Y una cosa muy importante en estos lugares, la atención de los propietarios, la gente se va encantada de allí según he leido.

















Le gustaron los abetos, y me preguntó si podría salir el nombre de la casa. Así que cogí el pincel y el colorante metálico color cobre de Americolor, y como si de pintura se tratase, escribí el nombre. Me encanta como queda ese color sobre el verde, en las fotos no se aprecia lo bonito que queda en realidad.



Y esta es la caja que hice para las galletas, copiando una para transportar 6 cupcakes. Compré una cartulina color "verde abeto" y repasé la plantilla. Los triángulos que quedan en las esquinas son los que van doblados hacia dentro para hacer la estructura de la caja.

 



Para poder hacer los dobleces perfectos el truco que utilizé fue marcar la línea de doblez con la punta de una brocheta, de manera que quede un poco marcado. Luego doble la cartulina ayudándome del canto de la mesa. Grapar o pegar y listo.
La tapa está hecha de plástico transparente.

Así quedó la cajita lista para entregar.

Espero que a los clientes les guste y sigan disfrutando de las tranquilidad que les ofrecéis.

Esta semana más arbolitos para otra empresa...

¡Feliz Navidad!


jueves, 8 de diciembre de 2011

Tarta "Roser"

Hola todos. Esta es la tarta que he hecho para mi cuñada, Roser, que mañana cumple años (¿adivináis cuántos?, es que no hay intimidad en Internet) y que hoy nos ha invitado a comer a la familia.

Tengo ganas de volver a hacer una tarta con fondant, pero como en la familia no gusta mucho, me pidieron que hiciera lo que quisiera, pero con chocolate.

Ya que no podía experimentar con fondant, experimentaba con lo que tenía que hacer, que para eso me dieron carta blanca, jeje.

Es una tarta de dos pisos, toooodo chocolate. Os voy a explicar los pasos que he realizado para hacer la tarta, porque los bizcochos, almíbar, relleno, cobertura es diferente para cada piso.

El otro día estuve practicando con la pasta de goma, e hize un crisantemo. No quedó mal, la verdad es que no es demasiado dificil, y con los polvos amarillos le da un aspecto estupendo. Iba a ser para esta tarta.
El bizcocho de arriba es un Red Velvet Bundt Cake de El Rincón de Bea. Tenía ganas de probar esta receta, además se utiliza aceite de oliva, qeu es lo que uso en mis bizcochos, así que me pareció estupendo. Utilizé un colorante rojo extra de Kopykake que compré y que appenas uso, pero como en la receta tenía que utilizar bastante, pues aproveché. Hize la mitad de masa, y me dió para el molde de 12 cm que iba a utilizar y lo que sobró lo eché en unas cápsulas de magdalenas o cupcakes. Mirad que rojo más intenso, parece una explosión, pero es que todo acababa rojo rojo. Riquísimo, de verdad, no las tenía todas conmigo, eso de usar vinagre en un bizcocho es nuevo para mí. Eso sí, hasta casi dos días después aun mancha un poco.
Con este bizcòcho de 12 cm, utilizando una plantilla de papel, recorté para formar un minicorazón.

Este corazón lo dividí en 4 capas, lo bañé con un almíbar de mandarina con ron añejo, y le puse una fina capa de chocolate fundido con un poco de mantequilla entre cada capa de bizcocho. Cuando mi marido me vió echarle el ron al cazo me dijo "¿qué haces echando un ron de 5 años?". Pues más bueno estará, ¿no? Esa manía de usar bebidas malas para cocinar...

Lo cubrí con un poco más de chocolate negro fundido, e intenté hacer unas rosas con ganaché de chocolate negro. Esto ha sido toda una aventura, porque yo quería hacer esas flores con mi boquilla 2D, pero se endurecía, o estaba demasiado blando, total, que la he liado en la cocina, pero no ha quedado demasiado mal.

En el vértice del corazón clave el crisantemo y dos margaritas. De paso tapé algunas imperfecciones.

El bizcocho grande es un bizcocho de yogur de limón, amarmolado, con almíbar de fresa, y relleno de mermelada y ganaché de chocolate negro. El frosting es el Chocolate & Sour Cream Frosting, la receta la podéis ver aquí. Esta vez sí tenía la nata fresca, que le da ese punto de agrio que queda muy bien, me ha gustado mucho. Este frosting endurece muy rápido, por lo que debe ser estupendo para cubrir tartas con fondant, queda muy liso y ahí dentro no se mueve ni una miga.

Intenté hacer más rosas para bordear el bizcocho, con el frosting, esta vez con algo más de éxito, pero al endurecer tan rápido también tuve lo mío.

El nombre lo hize de galletas, alternando galletas de vainilla y chocolate, y con glasa color marfil, que me encanta, queda muy fino.

Para montarlo, el corazón estaba en una base de tamaño algo menor, y puesto tal cual encima del otro bizcocho, que como queda bastante duro, ni se mueve, ni se agrieta.
Podéis ver el corte del Red Velvet Cake, aunque la foto está hecha con poca luz, y no hace honor al color rojo intenso que tenía.


Este es el corte del otro bizcocho, podéis ver lo planito que queda el frosting.

Rico, rico, y ligerito, jeje.

En esta última foto quería que se viera el dibujo de la servilleta, parte de una mantelería que me hizo mi abuela a punto de cruz hace unos años. En la servilleta sólo se ven algunas uvas, pero el mantel tiene unos racimos preciosos de uvas en colores lilas y turquesa, mis favoritos.

Tengo unas cuantas galletas navideñas por publicar, cuando me den permiso de unas y entregue las otras. La semana que viene una de las dos, y otras para un cumple.

Espero que os haya gustado, ¡hasta pronto!